En el extremo sur de la provincia, en plena serranía de la comarca de la Subbética cordobesa, sobre un elevado cerro a 533 metros sobre el nivel del mar, con un término municipal de 137km cuadrados y limitando con las provincias de Málaga y de Granada se encuentra la villa de Iznájar.
A finales de los años sesenta, y como consecuencia de la construcción del embalse que lleva su nombre, gran parte de su término municipal quedó sumergido bajo sus aguas. Hoy, la villa es prácticamente una isla que parece emerger de las aguas que la rodean uniéndose a tierra firme a través de puentes.
La distribución de la población presenta un significativo caso de diseminación, alrededor de la mitad de sus habitantes residen en los diecinueve pequeños núcleos o aldeas que se reparten por su término municipal. Cada uno de estos pequeños núcleos diseminados posee sus propias tradiciones, costumbres e historia, lo que hace de Iznájar un lugar de especial riqueza cultural y patrimonial.